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Mostrando las entradas etiquetadas como Confraternidad

13 de febrero - Los lazos que nos unen - Sólo Por Hoy

«Siempre que los lazos que nos unan sean más fuertes que aquéllos que puedan separarnos, todo marchará bien .» Texto Básico, p. 69 Muchos creemos que sin NA con toda seguridad habríamos muerto a causa de nuestra enfermedad. Por lo tanto, su existencia es nuestro verdadero salvavidas. No obstante, de vez en cuando la desunión es un hecho en la vida de Narcóticos Anónimos; debemos aprender a reaccionar de forma constructiva a las influencias destructivas que a veces surgen en nuestra confraternidad. Si decidimos participar en la solución en vez de formar parte del problema, vamos por buen camino. Nuestra recuperación personal y el crecimiento de NA dependen del mantenimiento de un ambiente de recuperación en nuestras reuniones. ¿Estamos dispuestos a ayudar a nuestro grupo a tratar un conflicto constructivamente? Como miembros del grupo, ¿...

9 de febrero - Autoaceptación - Sólo Por Hoy

«Cuando nos aceptamos a nosotros mismos, podemos aceptar a los demás en nuestra vida, probablemente por primera vez, sin condiciones. » IP Nº 19, La autoaceptación Muchos de nosotros, desde nuestros primeros recuerdos, teníamos la sensación de no haber estado integrados nunca. Por muy grande que fuera la reunión, siempre nos sentíamos separados de los demás. Nos costaba «encajar». Creíamos profundamente que si permitíamos que los demás nos conocieran, nos rechazarían. Quizás nuestra adicción empezó a germinar en este clima de egocentrismo. Muchos ocultábamos el dolor de nuestro aislamiento con una actitud desafiante. De hecho, le decíamos al mundo: «¿No me necesitan? Muy bien, yo tampoco necesito a nadie. ¡Tengo mis drogas y puedo cuidarme solo!» Cuanto más avanzaba nuestra adicción, más altos eran los muros que levantábamos a nuestro alrededor. Los mur...

6 de febrero - Yo solo no puedo, nosotros sí - Sólo Por Hoy

«Nos habíamos convencido a nosotros mismos de que podíamos hacerlo solos y actuábamos en consecuencia. Los resultados fueron desastrosos y al final cada uno tuvo que admitir que la autosuficiencia era una mentira. » Texto Básico, p. 72 «Yo solo no puedo, pero nosotros sí.» Esta verdad sencilla pero profunda es aplicable en principio a nuestra primera necesidad como miembro de NA: juntos podemos mantenernos limpios, pero cuando nos aislamos, estamos en mala compañía. Para recuperarnos es necesario el apoyo de otros adictos. La autosuficiencia entorpece algo más que únicamente nuestra capacidad de mantenernos limpios. Con o sin drogas, vivir de acuerdo a nuestra propia voluntad conduce inevitablemente al desastre.  Dependemos de otras personas para todo, desde los bienes y los servicios hasta el amor y el compañerismo, aunque nuestra terquedad nos pone en constante conflicto con esa misma gente. Para vivir una vida satisfactoria, hace falta que estemos en armon...

3 de febrero - Nos necesitamos mutuamente - Sólo Por Hoy

«Cualquier persona puede unirse a nosotros sin que importe su edad, raza,   identidad sexual, credo, religión ni la falta de esta última. » Texto Básico, p. 10 La adicción nos cerró la menta a cualquier cosa nueva o diferente. Pensábamos que no necesitábamos nada ni a nadie. Las personas de otro barrio, de otra raza, de origen étnico o de una clase social o económica distinta no tenían nada que valiera la pena. Quizás pensáramos que lo diferente, era malo. En recuperación, no podemos permitirnos semejantes actitudes. Llegamos a NA porque nuestras mejores ideas no nos llevaron a ninguna parte. Si queremos crecer en recuperación, debemos abrir la mente para experimentar lo que funciona, independientemente de donde venga. Al margen de nuestro origen personal, en NA todos tenemos dos cosas en común que no compartimos con nadie más: nuestra enfermedad y nuestra recuperación. Dependemos unos de otros para compartir nuestra experiencia; y cuanto más amplia sea la exp...

4 de enero - El amor de la confraternidad - Sólo Por Hoy

«Hoy en día, seguros del amor de la confraternidad, por fin podemos mirar a otro ser humano a los ojos y estar agradecidos de lo que somos.» Texto Básico, p. 107 Cuando consumíamos, pocos éramos capaces de mirar a alguien a los ojos; nos avergonzábamos de lo que éramos. Nuestra mente no estaba ocupada con nada decente ni saludable, y lo sabíamos. No ocupábamos el tiempo ni gastábamos nuestro dinero y energía en forjar relaciones basadas en el cariño, en compartir con los demás ni en tratar de mejorar nuestra comunidad. Estábamos atrapados en una espiral de obsesión y compulsión que sólo iba en una dirección: cuesta abajo. En recuperación, nuestro descenso por esa espiral se ha detenido. ¿Pero qué es lo que nos ha hecho dar la vuelta? ¿Qué nos ha llevado otra vez hacia arriba, a los espacios abiertos del mundo amplio y libre? Ha sido el amor de la confraternidad. En compañía de otros adictos, supimos que no nos rechazarían. El ejemplo de otros adictos nos ha en...