17 de febrero - Llevar el mensaje, no el adicto - Sólo Por Hoy
«Se puede analizar, aconsejar, razonar, rezar, amenazar, castigar, pero no parará hasta que quiera.» Texto Básico, p. 75 Quizás una de las verdades más duras a las que debamos enfrentarnos en recuperación es que somos tan impotentes ante la adicción de otro como ante la nuestra. Tal vez pensemos que como hemos tenido un despertar espiritual en nuestra vida, deberíamos ser capaces de convencer a otros adictos de que se recuperen. Pero hay límites respecto a lo que podemos hacer para ayudar a otro adicto. No podemos obligarlos a dejar de consumir. No podemos darles los resultados de los pasos ni crecer por ellos. No podemos quitarles la soledad ni el dolor. No hay nada que podamos decir para convencer a un adicto asustado de que cambie la infelicidad conocida de la adicción por la inquietante incertidumbre de la recuperación. No podemos ...